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Globalízate Radio.- La pandemia de COVID-19 tendrá repercusiones por varios años para los inmigrantes y puede provocar un aumento de la migración cuando las restricciones se levanten, esto según un informe presentado por varias agencias de la ONU.

El estudio advierte que los efectos de la pandemia de COVID-19 para los migrantes y sus familias “no son una crisis temporal”, sino una “disrupción profunda” cuyos efectos se sentirán en los próximos meses y años.

Para Angela Wells, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones, el efecto inmediato de la pandemia es la pérdida de trabajo para los migrantes. 

“Sin unos ingresos estables, el informe alerta de que muchos se verán obligados a volver a sus lugares de origen, lo que causará una importante caída en las remesas, que estimamos que son un salvavidas para unos 800 millones de personas, o una de cada nueve personas en el mundo”, dijo la portavoz.

El estudio prevé que las remesas, el dinero que los migrantes envían a sus países, caigan un 14% en 2021 y el Programa Mundial de Alimentos cree que como consecuencias 33 millones de personas más pueden pasar hambre a finales de ese año. En América Latina, las remesas bajarán un 0,2% en 2020 y un 8,1% en 2021.

En una segunda fase, una vez se levanten las restricciones de movimiento impuestas para controlar el coronavirus, el reporte asegura que “más gente puede verse obligada a dejar sus hogares si no pueden ganarse la vida en su lugar actual”.